La virginidad del periodista

La independencia es para el periodista como la virginidad en al menos un aspecto: una vez perdida no se puede recuperar. Por eso nunca entendí a los colegas que declaran públicamente su militancia por un partido, ideología o político y se pasean por las redacciones pretendiendo que no pasa nada. Cuenta a su favor que ejercen en un país sectario, donde definirse es un deber y la independencia está muy mal vista. Se espera que uno revele su afinidad política e ideológica, que te confieses monárquico o republicano, madridista o culé, que digas bien alto si eres de los nuestros o de los otros. Más que por su honestidad o capacidad, al periodista se le juzga por su militancia. 

Las dos Españas están tan presentes en los medios -también-, que la mayoría de los que se dedican a esto han optado por elegir bando, no vayan a quedar marginados por ambos. Una vez dado el paso, ya saben a qué tertulias van a ir, qué periódicos van a reseñar sus libros y qué partido les mandará una cesta por Navidad. El resultado es que los lectores, oyentes o tele espectadores ya sólo esperan de nosotros que confirmemos lo que piensan. Están tan poco acostumbrados a ser contrariados que al menor indicio de independencia nos dan un toque de atención y amenazan con huir a lugares menos contaminados de objetividad. “No puedo creer que mi periódico haya publicado…”. Oiga, que el periódico no es suyo, ni su función masajear su respetable parecer.

Uno creía que los que nos dedicamos a la información internacional éramos inmunes a todo esto, pero tampoco. Da lo mismo que escriba del genocidio de Camboya, la dictadura de Corea del Norte o el tsunami de Japón, los comentarios empiezan tratando de lo que uno ha escrito y al poco degeneran en enfrentamientos sobre política doméstica. Los que creen haber leído entre líneas que eres de su cuerda te felicitan. Los otros te insultan. Ni se plantean la posibilidad de que no seas de nadie.

Una prensa de trincheras es de esperar en un país donde partidos, jueces e instituciones se empeñan en prolongar las afrentas de sus abuelos. Jóvenes que por razones obvias no vivieron la Guerra Civil -y que tampoco han leído nada sobre ella- se siguen definiendo como “rojos” y “fachas”. Los periodistas debemos preguntarnos de qué forma contribuimos a perpetuar esa división cuando renunciamos a contar la realidad, creando una que casualmente siempre coincide con la del bando que hemos apadrinado. Renunciar a la independencia es en definitiva una decisión personal de cada medio o periodista y sería injusto no reconocer que hay una minoría dispuesta a pagar el precio que haga falta por mantenerla. Lo mínimo que se puede exigir a quienes toman el camino contrario es que además no pretendan poseer el don de la restitución virginal. En el periodismo, como en la vida, hay cosas que sólo pueden entregarse una vez.

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45 comentarios

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45 Respuestas a “La virginidad del periodista

  1. Pingback: Cinco pistas de que tu medio de comunicación te considera idiota | davidjimenezblog

  2. Josep

    Creo que no debería pasar nada porque un periodista sea militante de un partido político, trabaje en él o se declare de izquierda o derecha, mientras haga bien su trabajo. Alguien dice por aquí que el periodista que ficha por un gabinete de comunicación de un partido ya no le considera PERIODISTA y que para ser considerado periodista has de cobrar poco y no ser reconocido. Con todo el respeto, le digo a este señor que nadie le ha dado el don de repartir carnets de periodistas. Al periodista se la ha de juzgar por si hace bien su trabajo o no. No por si es del PP, del PSOE, de IU o de Esquerra Republicana. Y el objetivo de todos los periodistas debería ser hacer bien su trabajo y que este trabajo se le pague un sueldo como merece, que muchas veces no sucede.

  3. mraznc

    Una lastima que en los medios de masas la gente que escribe estas cosas no tenga un hueco, eso si es periodismo, pero diciendo eso no se consigue un publico fijo, ese es el problema que tienen quienes se señalan o venden para ser leídos.

  4. Me encanta tu blog, David. De verdad. Me haces pensar un montón. Un beso!

  5. Hola Diego! No había leído tu comentario. Más abajo he dejado mi opinión, muy similar a la tuya.
    Ojalá dejemos de confundir términos y significados en el imaginario colectivo. Porque la objetividad no puede ser atributo de los periodistas. No nos engañemos, por favor.
    Saludos!

  6. Pingback: Si militas en el Periodismo, deja en casa la ideología | EPPURsiMUOVE

  7. Pingback: 140 caracteres sobre el Periodismo « Corresponsal en la Tierra

  8. desacuerdo

    La corrección del inicio de tu escrito, te honra personal y profesionalmente. Por lo primero, no es fácil enmendarse. Por lo segundo, ahora se te entiende mucho mejor, que es el objetivo. Gracias y mi reconocimiento en ambos casos. Buen artículo. Buen periodista.

  9. Hace unos años, expresé mi opinión sobre la independencia de los periodistas: http://artabro.blogspot.com.es/2008/08/periodicos-y-periodistas.html y mirando a mi alrededor, no encuentro motivos para variarla.
    Un saludo.

  10. robert parrado

    Desde Uruguay amigo felicitaciones por el articulo, cuesta pero vale mantener la distancia justa…pero se puede…cuantas profesiones deberian tomar debida cuenta de esta realidad

    Saludos
    Lic.robert parrado

  11. Laura

    Creo que tienes toda la razón. Yo me encuentro en tierra de nadie porque critico a todos por igual y me llueven descalificaciones de ambos bandos, pq no saben si soy de los suyos o qué. La independencia está muy infravalorada, una verdadera pena, es igual de importante que el rigor, el respeto a la verdad, el humanismo informativo y el prurito profesional

  12. Mas que los políticos, mi virginidad periodística fue arrebatada por los medios, editores, patrocinantes y dueños mediáticos. No soy político, pero sería mucho menos hipócrita trabajar con mi ideología en la firma, no lo hago por respeto a la profesión. Sin embargo, considero que los medios VIOLAN la independencia del periodista. Siempre fue y será así, fuera de la libertad que nos dan las redes, blogs e internet en general.
    Respeto a los periodistas que por necesidad se han visto en la tarea de trabajar para medios informativos (ya sean políticos, de relaciones públicas, etc) que emiten una posición mucho más directa a sus ideologías. Los medios lo hacen de manera engañosa, entre lineas con ángulos y contextos que favorecen y engatuzan. No he visto medio independiente y objetivo desde dibujos trogloditas en las cuevas!

  13. Tus palabras son como cuchillas David, como siempre en tu línea.

  14. estrella

    Enhorabuena por tu sinceridad , lo que la gente sensata y con sentido comun imagino que estaremos de acuerdo contigo, ultimamente discuto de este tema bastante ademas que no me creo las noticias ,ya que cada periodico la interpreta como le interesa politicamente, yo siempre pregunto ante cualquier noticia de ataque que hasta que no lo dictamine un juez no le doy credibilidad , y asi y todo esto seria otro tema a investigar! Asi que felicidades por no ser un periodista mas!!

  15. cristobal castillo serrano

    No soy periodista ni nada que se le parezca. En diversos comentarios, se coincide en que el periodista debe “intentar” calibrar una misma información con la mayoría de los puntos de vista posibles y creo “que un buen periodista” al final debe aportar sus conclusiones (propias, claro está) de dicha información. ¿Que si se debe tomar partido?, no se que deciros, pero para mí es como si un corresponsal informa sobre la masacre del pueblo sirio, dando pelos y señales de bajas, cuantos niños, adultos, ancianos, etc, y no inmutarse ni dejar caer lo que le parecen dichos actos. En pocas palabras, TAL Y COMO ESTÁ TODO, EL QUE NO SE MOJA ES QUE ESTA MUERTO, o lo que es peor ES UN COBARDE. Todos al fin y al cabo tomamos partido, o dicho de otra manera, un ser neutral es un ser inexistente.

    • Ernesto

      Cristóbal, *usted* es el que debe llegar a sus conclusiones y tomar partido. El trabajo del periodista es hacerle llegar la información para que *usted* se forme su opinión, no darle una opinión ya formada. El periodista en Siria le dirá lo que está pasando, y si es buen periodista y tiene la oportunidad, también le dirá por qué está pasando. Inmutarse y decir lo que le parecen esos actos, mojarse, es *su* trabajo de usted, no el del periodista.

  16. Joaquín

    El artículo está muy bien y refleja lo que sería ideal, pero te ruego que me respondas a esto (es un caso real): ¿Qué haces si te echan de tu periódico de toda la vida y, un año y pico de paro después, el único trabajo que te sale es en un gabinete de comunicación de una institución? ¿Dices que no?, ¿sigues en el desempleo porque el nuevo trabajo es sucio?, ¿dejas tu profesión y estudias otra carrera para no perder la virginidad? ¿No aceptas que un profesional pueda realizar un trabajo profesional en un gabinete y luego seguir trabajando en un medio sin haberse contaminado? Ponte en esa situación un segundo y dime, por favor, qué harías. Me interesa mucho. Gracias.

    • Diría que sí a ese trabajo y cuando tuviera la oportunidad volvería a ejercer de forma independiente. Pero me hablas de un caso de necesidad y no de una militancia voluntaria por un partido o ideología, que es a lo que se refiere el artículo y el verdadero cáncer del periodismo español. Hay gente honesta e independiente que no tiene más remedio que trabajar en el gabinete de prensa de un partido, porque no encuentra otro trabajo. Mientras está allí ejerce la comunicación, no el periodismo, cuya esencia es la independencia. Yo lo respeto y haría lo mismo si no tuviera más remedio. Saludos

  17. David, eres valiente porque abres la caja de las neuronas, expresas puntos de reflexión elaborados (espero que sean propios). Esa valentía lleva a exponerte abiertamente y someterte a las críticas de quién te lee. En este caso, estoy muy de acuerdo con lo que has escrito, en general. Mis dos matices son los siguientes.
    El primero es que para mí la prensa española dejó de ser objetiva de forma voluntaria (aproximadamente con el asunto del Prestige) y ahora es imposible volver al camino del que nunca debió salir. Se ha empantanado, ¿en la formación que reciben?, ¿en los modelos a seguir?, ¿en el lenguaje utilizado?, ¿en la “granhermanización” aceptada?, ¿en querer influir en el lector?, ¿en asumir el papel de comentarista en detrimento del de informador?, en fin, no lo sé porque no soy periodista. Lo que sí puedo decirte es que algunos de los que aquí han escrito dicen “La esencia del periodista es ser representante de la sociedad ante el poder, no al revés.”, pues yo no lo estimo así “La esencia del periodista es ser representante de la sociedad ante la sociedad”, porque si peleas con el poder es porque lo ansías. Así que dejad el poder que no es asunto periodístico.
    El segundo es que en este país todos somos libres, sí, pero solo de elegir libremente quién queremos que nos manipule. Nada más.
    Saludos

  18. Aquí en Argentina eso que decís se da de una manera demasiado exagerada. Por un lado, de un dia para el otro, un montón de periodistas, medios existentes y medios creados en este último tiempo se suman al mensaje del gobierno dando un discurso en el cual la diferencia entre los gobernantes y Dios es nula. Una presidente infalible, incorruptible y que combate a los “malvados” y es omnipotente. En un momento todo ese discurso se vuelve intragable, pero se ganaron una legión de seguidores que se tergiversan a ellos mismos todo este relato para que encaje en la realidad.
    Por el otro lado otros periodistas y medios son totalmente opositores (los que están siendo perjudicados por el gobierno) y tienen una visión de crítica destructiva sin más que la crítica misma.

    Y hay un pequeño grupo (cada vez más pequeño) que intenta ser lo más objetivo posible (obvio eso es totalmente imposible, pues periodistas y medios tienen ideologías, formas de ver el mundo, etc.), pero cada vez son menos, por el lado del gobierno todo aquel que critique a la señora pasa a ser una especie de traidor a la patria y todo aquel que la apoye en algo pasa a ser un “pago por el gobierno”.

    Es muy dificil sacar conclusiones sobre lo que realmente pasa de esa manera.

    Saludos!

    P.D.: Que bueno tener el botón Follow, asi puedo leerte mas seguido

  19. Cuando oigo hablar a alguien desde la “pureza suprema” dando lecciones de moral me echo a temblar. Venga, desmantelemos los gabinetes politicos, empresariales, de ONGs, las asociaciones de vecinos… por impuros. Total, se mueven por intereses (por temas que les interesan). Como tú, como yo, como todos. Panda de pecadores.

  20. La esencia del periodista es ser representante de la sociedad ante el poder, no al revés.
    No me interesa de que lado estas, Te leo y percibo tu honestidad ante la gente. Abrazos en la distancia

  21. La esencia del periodista es ser representante de la sociedad ante el poder, no al revés. Una vez te cambias de lado, no puedes regresar totalmente limpio. Yo como periodista sí creo que una vez que formas parte de administraciones de gobierno, partidos y demás, pues pierdes mucha de tu credibilidad, tanto entre los compañeros, los lectores que te ubican como exempleado de gobierno y dejas de tener la independencia de poder cuestionar con firmeza a tus exjefes políticos que pudieran estar en otras esferas mientras tu retomaste el oficio de reportear. Habrás desarrollado además cierto grado de “celulitis cerebral” en tu hacer periodístico.

  22. Diego Hernán Canal Vargas

    No hay que olvidar que ante todo somos sujetos y por ende todo en nosotros es subjetivo, somos partícipes de un entorno social y -casi todos- con ideas políticas, económicas, deportivas… ideas, que de cualquier manera afectan la opinión, atraviesan el comentario y orientan la mirada (inclusive para tomar una foto). Por ser periodistas no nos podemos aislar, eso si tenemos la obligación de ampliar la mirada, escuchar y ofrecer variedad de opiniones así no sean afines con nuestros principios, base fundamental para el comportamiento de todo ser humano.

  23. En parte estoy de acuerdo. En parte no. El periodista tiene que tomar partido siempre contra la injusticia y a favor de la justicia y verdad. Y eso le obligará a veces a andar junto a ciertos colectivos que luchan por lo mismo. No somos entes superiores, ni meros observadores. Somos personas atrapadas en la vorágine de nuestro tiempo y vivimos su historia desde dentro. Eso hace que, por ejemplo, no pestañee en apoyar a un tipo que denuncie, por ejemplo, la minería que destroza la amazonía (por poner un ejemplo), y para ello lo haga junto a otras personas que también lo hacen. Y eso es tomar partido en un conflicto de intereses (en este caso, económicos y medio ambientales).

  24. Sento

    La independencia en los profesionales de la opinión no existe (es un mito), siempre depende de tus ideas, si es que no eres nihilista y apolítico (que es peor). Existe la honestidad, la libertad de expresar lo que se piensa verdaderamente, sin trampas ni engaños. Como tampoco existe la objetividad, y la verdad absoluta. Cualquier expresión de una opinión o información es subjetiva, pasa por el punto de vista personal tuyo. Se trata entonces de no estar vendido, corrupto con tus ideas, falso y mentiroso contigo mismo, manipulador de conceptos, ideas y noticias, a sabiendas, y para beneficios partidistas. La verdad no está en ninguna parte, tu tienes siempre un punto de vista. Donde nun ca estará es en el engañ, y la opinión interesada en otros fines (mercatilistas y políticos) que no respondan libremente a tu propia conciencia o convicción, sincera y verdadera.

  25. “La independencia es para el periodista como la virginidad en al menos un aspecto: una vez perdida no se puede recuperar.” Aunque estoy de acuerdo, he de admitir que tengo la esperanza de que no sea del todo cierto… puesto que si la independencia es irrecuperable el panorama periodístico de este país es realmente desolador, ya que a día de hoy apenas hay periodistas independientes.

  26. Tienes mucha razón en lo que dices. Hoy en día, si en algún momento dices que eres independiente, te miran sospechosamente, ya que la independencia ha muerto, ya que si trabajas para determinado medio de comunicación, que es quien te paga, debes ser de su misma ideología (no estoy de acuerdo en que una cosa lleva necesariamente a la otra). Toda la prensa tradicional depende y defiende a unos determinados intereses (izquierdas, derechas, monárquicos, republicanos, etc), porque la cantidad de capital necesaria para mantener dichos sistemas de comunicación/información no se mantienen solo con la venta de periódicos (además, como bien dices, todos tienen su público y a la gente le gusta que le reafirmen en sus ideas). Con esto no estoy diciendo que no existan periodistas independientes y/o objetivos (no se quién decía que la objetividad periodística depende de los ojos que lo lean/vean), lo que digo es que cada vez es más difícil.
    Efectivamente, hay dos Españas, dos partidos, dos de todo, que no obedece más que a una reducción simplista para que pueda ser “comprendida” con facilidad por todo el mundo. Si digo que en contra del trasvase del Ebro a la Comunidad Valenciana, automáticamente me clasifican como rojo; si llevo una bandera de España, como azul; si pienso que el valenciano y catalán son la misma lengua, un catalanista, y además, rojillo. Y así sucesivamente.Tienes mucha razón en lo que dices. Hoy en día, si en algún momento dices que eres independiente, te miran sospechosamente, ya que la independencia ha muerto, ya que si trabajas para determinado medio de comunicación, que es quien te paga, debes ser de su misma ideología (no estoy de acuerdo en que una cosa lleva necesariamente a la otra). Toda la prensa tradicional depende y defiende a unos determinados intereses (izquierdas, derechas, monárquicos, republicanos, etc), porque la cantidad de capital necesaria para mantener dichos sistemas de comunicación/información no se mantienen solo con la venta de periódicos (además, como bien dices, todos tienen su público y a la gente le gusta que le reafirmen en sus ideas). Con esto no estoy diciendo que no existan periodistas independientes y/o objetivos (no se quién decía que la objetividad periodística depende de los ojos que lo lean/vean), lo que digo es que cada vez es más difícil.
    Efectivamente, hay dos Españas, dos partidos, dos de todo, que no obedece más que a una reducción simplista para que pueda ser “comprendida” con facilidad por todo el mundo. Si digo que en contra del trasvase del Ebro a la Comunidad Valenciana, automáticamente me clasifican como rojo; si llevo una bandera de España, como azul; si pienso que el valenciano y catalán son la misma lengua, un catalanista, y además, rojillo. Y así sucesivamente.

  27. Manuel

    hay muchos periodistas , la mayoría , que son mercenarios y al haber una legión de mercenarios y poco dinero para soldadas se convierten en lacayos sin pensamiento propio ni dignidad, pasa con muchos ” artistas ” , el caso es que luego los que más cobran en TV o por articulo ni siquiera son periodistas, muchos periodistas cobran por mentir a sabiendas y no son de fiar, tampoco creo que logren trabajar por méritos propios sino por prevaricaciones ajenas

  28. Hemos llegado a un punto de corrupción tan generalizada que los valores ni siquiera se reconocen. Por eso, entre “periodistas” es común felicitarte si un partido político o empresa te “ficha” para ser de su gabinete de comunicación. Ningún conflicto ético por parte del que lo logra, y envidia por parte de los “compañeros” de los medios porque ahora ganarás un buen sueldo y tendrás mejores horarios y menos responsabilidades. Yo a esa persona no la llamo ya periodista, pero el susodicho sigue proclamando con orgullo su pertenencia a la profesión. Pues lo siento, pero no: ya no eres periodista, eres un portavoz y has vendido tus favores, igual que las cortesanas al rey en las cortes de antaño. Si quieres ser periodista, tendrás que aceptar: sueldos de miseria, contratos míseros o inexistentes, que te hagan el vacío precisamente porque no te vendes, listas negras… Eso es un PERIODISTA con mayúsculas, o debiera serlo. Pero quedan tan pocos periodistas, poquísimos en España…

  29. En mi caso, sería de los que en una guerra, le sacudirían los dos bandos. Y creo que no soy el único.

    Pretender vivir y dejar vivir es todo un reto. Aderecemos eso con un respeto al prójimo, al medio ambiente, a no ser mero consumidor de noticias, productos manufacturados o servicios, sin espíritu crítico alguno, etc.

    Si no quiero posicionarme porque en todas partes hay necios, miserables y gente digna, sacrificada o responsable ¿han de asesinarme virtual o físicamente?

    Felicidades a ti, David y a esa gente que podéis escribir lo que pasa por vuestra mente con independencia y criterio. Con conocimiento y responsabilidad. No sois perfectos, ni deseo ni creo que nadie lo sea. Pero os ganáis el respeto. Que no es poca cosa.

  30. Dices: “nunca entendí a los colegas que se van a trabajar para un partido político o el gabinete de prensa del Gobierno y, pasado un tiempo, vuelven por la redacción pretendiendo que nada ha cambiado”…

    Soy partidaria (y ya con ello me estoy posicionando) de mantener la independencia. Pero crucificar a los compañeros que han pasado por ciertos partidos o instituciones (no hace falta que sean públicas) es una manera también de participar en ese juego de bandos. De exigir que se posicionen. De un camino sin retorno. La vida da mil vueltas…

    Somos trabajadores. Sí, vocacionales, pero a fin de cuentas tenemos cierta particularidad, la adaptación a un entorno sin que llegue a afectar a nuestros genes independientes. Evitando la mutación. Al menos eso quiero pensar.

    Así que, la manga ancha debe ser, igualmente, una de nuestras señas de identidad. Manga ancha, no conformistas.
    Enhorabuena por tu trabajo.

    • desacuerdo

      estadosencontrados tiene toda la razón y personalmente, añado que este escrito sobre las trincheras del periodismo no necesitaba en absoluto esas primeras líneas sobre tus compañeros que trabajan en gabinetes de prensa y que, al parecer, serán sospechosos toda su vida profesional… Sabes que no puedes generalizar y cada vez más, esos periodistas lo siguen siendo, con sus ideas, no comen más guisantes por trabajar en el área de comunicación de una empresa guisantera y, por lo tanto, podrían ir luego a trabajar a una fábrica de habichuelas… Además, los profesionales de los gabinetes no emiten información directamente al público (la publicidad no es información) sino que ‘informan’ a los medios. En consecuencia, será siempre la responsabilidad de los periodistas de los medios ir más allá del cómodo ‘copia y pega’ de un comunicado de parte. Ah, pero eso quizá es otro tema… Acabo: podías haber empezado el artículo en el segundo párrafo y todos en paz.

      • Creo que tenéis razón. He cambiado el primer párrafo (las ventajas de Internet). No era justo con muchos colegas y confundía lo que realmente quería transmitir en el post. Gracias por la sugerencia. Abrazo
        David

  31. Chus

    Si no sólo hay seguidores del Madrid y seguidores del Barça, sino de otros equipos e incluso puede que a uno no le guste el fútbol; si puedes elegir entre Nike o Adidas o zapatillas sin nombre o por el contrario zapatillas hasta con apellidos y conciencia limpia; si no nos conformamos con tres colores sino que disfrutamos de infinitas tonalidades al combinarlos, ¿Porque en el día a día parece que solo hay dos direcciones: Izquierda o derecha? Pues yo reivindico el derecho a movernos en todas las direcciones, dado que ya nadie concibe la vida como un recorrido lineal sino por lo menos cuatridimensional (aunque a algunos nos sigue costando incorporar el factor tiempo). Pero también reivindico que esa variedad de posibles movimientos nos permita hacerlo a veces hacia la izquierda o hacia la derecha, y sobre todo hacia adelante; el ciudadano de a pie, o el periodista ¿Porqué no?

  32. Creo que un periodista tiene dos caminos, ejercer de periodista o convertirse en mero altavoz. Y esto ocurre independientemente de que termine en un medio de comunicación o una empresa. En defensa de la comunicación corporativa como labor ejercida por un periodista: resulta más fácil encontrar “la verdad” cuando tienes más información y acceso directo a las fuentes. Y si hay cosas que han de cambiar porque están mal, se pueden “denunciar” y modificar desde dentro.

  33. La falta de independencia proviene de una falta de identidad y valores personales… “Crisis total de líderes” http://basketandtalent.com/2011/10/19/crisis-total-de-lideres/
    Y nadie se acuerda o tiene en cuenta “Los intangibles”…

    http://basketandtalent.com/2011/10/25/crisis-total-de-lideres-ii-los-intangibles/

  34. Llevo años leyendo tus crónicas asiáticas y una de las cosas que más me gustan es que no sé “de quién eres”. O, mejor dicho, ni me planteo si eres de uno u otro. Un abrazo y no cambies.

  35. Atnc;David Jimenez
    tienes razon….y como dijiste en uno de tus blogs “estamos rodeados de MEDIOCRIDAD”..y la independencia de decir y/o hacer es mal vista y sancionada.

  36. Manuel

    Emocionante la lectura, porque a cada párrafo uno siente que “la enfermedad” que describe también le afecta. En el sector sanitario, especialmente los que tenemos algún tipo de responsabilidad en el mismo, casi es epidemia.

  37. Pedro

    Buenas, este articulo me parece perfecto, pero en donde cuadra todo esto el entorno en donde te mueves o se mueve cada persona, la coherencia o no con las ideas que uno tiene, o pretende tener. Claro es fácil ser independiente, yo no me meto en nada, nada me afecta, yo no participo en nada. En mi tiempo eso se llamaba nihilismo y me recuerda una canción de Siniestro Total que decía, “Usted no nada, nada. Es que yo no traje traje”. Pero claro si te metes a decir que si tal gobierno es una dictadura, sin considerar su proveniencia y ni siquiera explicarla o los motivos de porque surgen, solo por no implicarte ni tu, ni tu independencia, esta claro que hay algo falla.

  38. Todos los días amanezco peleando, intentando mostrar que la independencia existe, es posible. Gracias David.
    Lamentablemente quien toma posición es mas visible, tiene tertulia en radio, televisión, partido, cesta de Navidad.
    Es propaganda. No es serio, ni correcto camuflarla tras la información.
    La información es Pura Vida. Y así debe seguir, haciendo su función.
    Saludos desde un aeropuerto sin aviones en Castellón.

  39. Queño

    Sin comentarios majete!!! Me has vuelto alegrar el día, precisamente cuando me lo acababan de fastidiar los periódicos españoles.

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