11 05, 2017

El becario de 40 años

Por | 11-05-2017|Periodismo|Sin comentarios

De mi época de becario recuerdo más lo que aprendí y a los maestros que me enseñaron que los cerca de 300 euros que nos daban al mes. El Mundo era entonces una excepción, porque la mayoría de los periódicos no pagaban nada. El primer día nos convocaron a una reunión y nos dijeron que preguntáramos las dudas que tuviéramos. Un compañero se lanzó: ¿A qué hora se sale? ¿Hay que venir los fines de semana? ¿Cuándo se come? Se había confundido de oficio y supongo que, si finalmente encontró el suyo, se habrá pasado los últimos 20 años poniendo sellos en una oficina de 9 a 3. Todo esto viene a cuento porque temo que pronto se montará la Asociación de Becarios Explotados, con manifestaciones exigiendo que se deje de maltratar a chavales de 20 años, que bien podrían estar de botellón y no aprendiendo su oficio. Tanto lamento por la precariedad de los becarios en sus veranos infernales desvía la atención de lo verdaderamente grave y es que padres de familia sigan trabajando con las condiciones de cuando eran becarios, gratis o por una miseria. Lo triste no son las condiciones de un recién salido de la facultad en su periodo de prueba, sino las escasas probabilidades de que su esfuerzo y talento le lleven a nada en una profesión que ha desarrollado su propia casta de privilegiados, tan amarrados a la silla como la de los políticos y directivos que critican. La pena no es que alguien pueda pasar unos meses sin cobrar mientras aprende, sino que muchos de ellos no encuentren mentores de los que aprender en unas redacciones diezmadas por despidos y recortes que se han llevado a muchos de los mejores.    […]

27 03, 2017

El lector cabreado

Por | 27-03-2017|Periodismo|Sin comentarios

Días después de que El Mundo estrenara su portada en formato sábana para la edición de los domingos, en septiembre de 2015, recibí la carta de un lector cabreado. El sobre contenía la primera página hecha trizas y un breve comentario sobre los cambios: “Vuelvan ustedes a ser un periódico serio”. Recibí la misma carta de protesta, sin remitente y con la portada del domingo troceada, todas las semanas mientras fui director del periódico. Lástima que todas fueran anónimas, porque me habría gustado explicarle al remitente el porqué de aquella apuesta -la portada como gran escaparate de nuestras mejores exclusivas, reportajes, diseños y fotografías- y agradecerle el paseo dominical al quiosco, a pesar del disgusto.     La crisis de la prensa habría terminado hace tiempo si un 1% de quienes ponen a parir a los periódicos los compraran o leyeran, como mi querido lector cabreado. Pero estamos en el país donde todo el mundo se queja de la corrupción, antes de pagar parte de la casa en B; la telebasura tiene récords de audiencia, sin que nadie la vea; y la prensa es una mierda para brigadas de tuiteros que no se gastarían la propina del café en estar mejor informados. A veces es difícil no estar de acuerdo con Enric González: lo peor de nuestra prensa son sus (no) lectores. […]

7 03, 2017

El precio de la libertad de prensa

Por | 07-03-2017|Periodismo|Sin comentarios

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha denunciado la intimidación de Podemos a la prensa y los colegas han salido en tromba para sumarse a la ola de indignación. “Intolerable”, dicen con razón sobre el acoso de un partido que no entiende el trabajo de la prensa si no es para engrandecer el culto al líder y sus políticas. Basta haber tratado con ellos brevemente para hacerse una idea de cómo sería su modelo mediático en caso de que llegaran al poder: control férreo de los medios públicos, presión sobre los privados, mucha propaganda y purga de quienes quisieran ejercer su oficio con independencia. Lo de ahora con el PP, vamos.   […]

13 12, 2016

Las cloacas del periodismo

Por | 13-12-2016|Periodismo|Sin comentarios

Caciques mediáticos de este país han arruinado periódicos mientras acumulaban grandes fortunas personales, esquilmando las redacciones de puestos de trabajo a la vez que se vendían al poder para preservar el suyo. Periodistas de reconocido prestigio y responsables de medios no tienen problema en irse de excursión en viajes pagados por empresas de las que informan o deberían informar. Reporteros de investigación se alimentan informativamente de filtraciones interesadas, cuando no burdamente manipuladas, recibidas a cambio de un trato favorable a políticos y padrinos policiales. Políticos y grandes empresarios conspiran para despedir a periodistas incómodos o colocan a los afines en medios públicos y privados. Basta una llamada y devolver el favor. Medios digitales viven abiertamente del chantaje, ofreciendo coberturas amables a cambio de publicidad y castigando con propaganda negativa a quienes no pagan. Otros, más tradicionales, adaptan su información a la conveniencia de partidos políticos afines, cobrando su recompensa en publicidad institucional, licencias radio o TV y demás prebendas… La lista es mucho más larga y de sobra conocida por quienes trabajan en los medios, pero no se sorprendan si no forma parte del debate: la profesión que tiene como esencia contar las cosas se ha convertido desde hace tiempo en guardián de sus propios secretos inconfesables. Por eso ha resultado tan hipócrita ver estos días al periodismo patrio tratando de redimir sus pecados con el linchamiento público de un compañero que nunca se ha manchado en sus cloacas, pero que cometió lo que él mismo ha descrito como “un error impropio de alguien que lleva ejerciendo la profesión 25 años”.  […]

8 01, 2015

Un millón

Por | 08-01-2015|Periodismo|21 Comentarios

Querido lector, esta que es su/tú página ha superado el millón de visitas. Es un número improbable para un medio de andar por casa, creado sin coste alguno, sostenido por este único empleado en sus ratos libres y una idea tan poco original como la de contar casi toda la verdad. Esto es, la mía.  […]